Un árbitro pita el final del partido y, de pronto, miles de ecuatorianos cambian de estado emocional. Algunos celebran como si hubieran conseguido un logro personal; otros pasan horas molestos, discut...
Un árbitro pita el final del partido y, de pronto, miles de ecuatorianos cambian de estado emocional. Algunos celebran como si hubieran conseguido un logro personal; otros pasan horas molestos, discut...