Inicio / Salud / La prevención de los sangrados en pacientes con hemofilia podría evitar más de 33.000 días de hospitalización en Ecuador hasta 2030

La prevención de los sangrados en pacientes con hemofilia podría evitar más de 33.000 días de hospitalización en Ecuador hasta 2030

Tras la adopción por unanimidad de la Resolución WHA79.5 por la 79.ª Asamblea Mundial de la Salud (OMS), los Estados miembros asumieron el compromiso global de fortalecer la equidad, la atención integral y el acceso sostenible a terapias innovadoras para las personas con hemofilia y otros trastornos hemorrágicos. Esta directriz multilateral marca una ruta para transformar la gestión de la salud pública: pasar de un esquema de respuesta reactiva ante complicaciones hacia un modelo predictivo, preventivo y sostenible.

De acuerdo al Ministerio de Salud Pública (MSP), en Ecuador existen 854 personas registradas con hemofilia. Esta realidad, representa una oportunidad clave para optimizar la planificación sanitaria, reducir la carga sobre la red hospitalaria de alta complejidad y proteger la economía de los hogares.

Evidencia predictiva local para la toma de decisiones

La hemofilia no abordada desde la prevención continua puede provocar episodios de sangrado articular que, al repetirse, generan lesiones irreversibles y discapacidad física.

Para aterrizar las recomendaciones de la OMS a la realidad del país, especialistas en economía de la salud evaluaron el escenario ecuatoriano mediante el Treatment Impact Model (TIM). El TIM es una herramienta analítica de simulación predictiva y evaluación farmacoeconómica que permite proyectar el impacto de las decisiones de salud pública en tres niveles interconectados: la salud del paciente, la eficiencia hospitalaria y la sostenibilidad económica del Estado y la familia.

Al alinear esta metodología con las directrices de la OMS sobre el uso de datos para la gestión sanitaria, las proyecciones específicas del estudio TIM para Ecuador revelan que:

  • Disminución del impacto clínico: Se prevé una reducción del 43,6 % en los episodios de sangrado agudo a nivel nacional.
  • Eficiencia en el uso de infraestructura: Se podrían evitar 33.795 días de hospitalización entre 2026 y 2030, liberando capacidad en los servicios de urgencia y especialidad.
  • Prevención de la discapacidad: Se evitarían más de 7.900 años de vida vividos con discapacidad hasta el año 2035.

Protección socioeconómica y retorno de la productividad

La Resolución de la OMS subraya la necesidad de implementar estrategias que resguarden la estabilidad financiera y el bienestar socioeconómico de los hogares afectados por condiciones crónicas. Las complicaciones no prevenidas derivan en ausentismo escolar y laboral, forzando en muchos casos a los cuidadores a reducir sus jornadas o abandonar sus empleos.

A través de las simulaciones del estudio TIM para el contexto nacional, se proyecta que la adopción de esquemas de prevención continua y tratamiento en el hogar permitirá:

  • Recuperar 97.271 días de incapacidad laboral, equivalentes a aproximadamente USD 1,57 millones en productividad recuperada para la economía ecuatoriana.
  • Reducir hasta en un 65 % los costos indirectos asumidos por los cuidadores y núcleos familiares.

Oportunidades de cooperación interinstitucional

El marco multilateral de la OMS (Resolución WHA79.5) establece ejes de acción claros que sirven como guía para el país:

  1. Fortalecimiento asistencial: Promover Centros de Atención Integral para el diagnóstico y seguimiento multidisciplinario de la hemofilia.
  2. Acceso equitativo a la innovación: Actualizar protocolos e incorporar opciones terapéuticas avanzadas que faciliten la profilaxis y el tratamiento domiciliario.
  3. Planificación basada en datos: Incorporar herramientas de análisis predictivo como el estudio TIM para sustentar decisiones sanitarias eficientes y sostenibles.

“En hemofilia, la pregunta no debería ser solamente cuánto cuesta prevenir, sino cuánto nos cuesta no hacerlo. Evitar un sangrado puede significar menos hospitalizaciones, menos daño en las articulaciones y, sobre todo, una mejor calidad de vida para el paciente y su familia. Cuando una persona recibe el tratamiento adecuado a tiempo, tiene más posibilidades de estudiar, trabajar, mantenerse activa y vivir con mayor independencia. Por eso, las decisiones en salud no deben mirar únicamente el precio inmediato de un medicamento, sino también todo lo que puede evitar a futuro. Invertir en prevención y en tratamientos eficaces permite proteger la salud de las personas, disminuir la carga para las familias y utilizar de mejor manera los recursos del sistema de salud. Prevenir hoy también significa reducir costos, discapacidad y hospitalizaciones mañana”, afirma Ricardo Solís, subespecialista en Hematología y Oncología Pediátrica del Centro Integral Ecuatoriano de Hematología

Ecuador cuenta hoy con la oportunidad de liderar la adopción de estas directrices globales, transformando la atención de las enfermedades de alta complejidad en un pilar de eficiencia, equidad y sostenibilidad para el país.

Etiquetado:

Deje un comentario