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Prevenir el suicidio no puede ser una campaña de septiembre

Este 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, una fecha que debería servir no solo para hablar de salud mental, sino para preguntarnos qué tan efectivas y permanentes son las respuestas frente a una problemática que no desaparece cuando termina una campaña.

Esta reflexión cobra especial importancia en Loja. Según datos de la Policía Nacional, durante 2025 se registraron 28 casos de suicidio en la provincia, de los cuales 22 correspondieron a hombres. Además, septiembre de 2025 registró una elevada incidencia de casos.

La ironía es difícil de ignorar: el mes dedicado a la prevención también concentró una elevada incidencia de suicidios. Si esperamos a septiembre para hablar del problema, estamos llegando tarde.

Tampoco podemos medir esta realidad únicamente por quienes pierden la vida. Los intentos de suicidio requieren atención inmediata, seguimiento y acompañamiento profesional. Sobrevivir a un intento no significa necesariamente superar la crisis.

Aquí aparece una de las principales preocupaciones: la capacidad del sistema para garantizar atención psicológica y psiquiátrica oportuna y continua. No basta con pedirle a una persona que busque ayuda si, cuando finalmente decide hacerlo, encuentra dificultades para acceder a profesionales, tratamiento o seguimiento.

En este contexto, Loja acoge durante estos días un Congreso Nacional de Atención Integral en Conducta Suicida, un espacio que reúne a profesionales y actores vinculados con la prevención para compartir conocimientos, experiencias y herramientas de intervención.

La realización de estos espacios es necesaria. Permite capacitar, sensibilizar y generar nuevas propuestas. Pero también nos plantea una pregunta que debería acompañarnos cuando termine el evento:

¿Qué viene después?

¿Cómo convertimos lo aprendido en acciones permanentes? ¿Cómo garantizamos el seguimiento de quienes ya tuvieron un intento? ¿Qué mecanismos permitirán detectar tempranamente los casos en colegios, universidades y comunidades? ¿Cómo trabajaremos específicamente con los hombres, que representan la mayoría de los casos registrados en Loja durante 2025?

La prevención del suicidio necesita existir durante todo el año. Necesita profesionales, atención oportuna, seguimiento y redes de apoyo.

El verdadero impacto de la prevención no debería medirse por cuántas personas participaron en una jornada, sino por la capacidad de mantener la ayuda cuando esa jornada termina.

Prevenir el suicidio no puede ser una campaña de septiembre. Tiene que ser una responsabilidad permanente.

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