Hubo un tiempo en que septiembre llegaba a Loja cargado en mulas, envuelto en cobijas y anunciado por voces de comerciantes. La ciudad cambiaba de ritmo. Junto con los peregrinos que acompañaban a Nue...
Hubo un tiempo en que septiembre llegaba a Loja cargado en mulas, envuelto en cobijas y anunciado por voces de comerciantes. La ciudad cambiaba de ritmo. Junto con los peregrinos que acompañaban a Nue...