El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), fue reelecto este domingo en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, según los datos oficiales del Tribunal Superior Electoral (TSE). Con más del 99,9 % de las urnas escrutadas, Lula obtuvo alrededor de 64,2 millones de votos (51,78 % de los votos válidos), frente a unos 59,8 millones (48,22 %) del senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL). La ventaja final superó los 4,3 millones de sufragios.
El resultado revierte el escenario de la primera vuelta del 4 de octubre, en la que Flávio Bolsonaro encabezó con cerca de 56,1 millones de votos (47,03 %), mientras Lula sumó unos 53,9 millones (45,16 %). La remontada de Lula en el balotaje es la primera de este tipo desde el retorno de las elecciones directas en Brasil. En comparación con 2022, cuando derrotó a Jair Bolsonaro por 60.345.999 votos (50,90 %) contra 58.206.354 (49,10 %), Lula amplió tanto su caudal absoluto (más de 3,8 millones de votos adicionales) como la diferencia porcentual.
Lula, de 80 años (cumplirá 81 el 27 de octubre), es un dirigente histórico de la izquierda brasileña. Fundador del PT, llegó a la presidencia en 2003 tras vencer a José Serra y gobernó dos mandatos consecutivos (2003-2006 y 2007-2010). Regresó al poder en enero de 2023 tras imponerse a Jair Bolsonaro en 2022. El nuevo mandato, que comenzará el 5 de enero de 2027 y se extenderá hasta 2031, será su cuarto como presidente, un hito inédito en la historia democrática del país. Con este resultado, acumulará 16 años en el cargo al finalizar el período.
El PT, partido de centroizquierda con raíces en el movimiento sindical y los trabajadores, ha impulsado durante los gobiernos de Lula programas sociales como Bolsa Família, políticas de aumento del salario mínimo y expansión de la educación y la vivienda. La polarización con el bolsonarismo marcó nuevamente la campaña: Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, representó la continuidad de la derecha liberal. Lula mantuvo su fortaleza en el Nordeste y avanzó en el Norte, mientras su rival predominó en el Sur, Sudeste y Centro-Oeste.
El TSE declaró matemáticamente definida la elección durante la noche del domingo. La participación se situó cerca del 81 %, con reducción de abstención y de votos blancos y nulos respecto a la primera vuelta. El resultado consolida a Lula como el presidente más votado en términos absolutos en la historia de Brasil desde la redemocratización.





