
Ecuador vuelve a destacar en el escenario internacional gracias al talento de sus jóvenes. La empresa estudiantil Sacky, desarrollada por estudiantes del Colegio ISM de Quito, obtuvo el primer lugar mundial en el De La Vega Global Entrepreneurship Award, el máximo reconocimiento global del programa de emprendimiento de Junior Achievement para compañías creadas por estudiantes.
El jurado destacó una propuesta que transforma botellas PET recicladas en loncheras sostenibles, integrando además un componente educativo que promueve hábitos saludables desde la infancia. Este logro cobra especial relevancia en un contexto en el que Ecuador avanza en la gestión de residuos plásticos solo en 2024 el país recuperó 112.374 toneladas de plástico, una cifra que evidencia tanto el desafío ambiental como la oportunidad de impulsar soluciones innovadoras desde el emprendimiento.
Sacky nació en el aula, pero rápidamente trascendió el entorno escolar al integrar sostenibilidad, educación y emprendimiento juvenil en un modelo de negocio con propósito. Su propuesta consiste en diseñar y comercializar loncheras funcionales elaboradas con tela rPET impermeable, material obtenido a partir del reciclaje de botellas plásticas, lo que permite darles una segunda vida útil y promover prácticas de consumo más responsables.
El De La Vega Global Entrepreneurship Award reúne cada año a las mejores empresas juveniles del mundo, representadas por los equipos campeones de las seis grandes regiones de Junior Achievement. Para llegar a la final global, los participantes deben superar competencias locales, nacionales y regionales dentro del JA Company Program, y presentar su emprendimiento ante un jurado internacional que evalúa criterios como innovación, impacto social y ambiental, liderazgo, sostenibilidad y viabilidad del modelo de negocio.
En ese proceso, el equipo de Sacky fortaleció su preparación con hitos relevantes como su presentación en la Bolsa de Valores de Quito, el acompañamiento académico de la Universidad de Las Américas (UDLA) y su participación en espacios de comercialización y validación del producto.
Para Pablo Pusdá, tutor académico del proyecto, estas experiencias permiten que los estudiantes transformen ideas en soluciones concretas. “Estas iniciativas fortalecen el pensamiento estratégico, el liderazgo y la capacidad de innovar con propósito. También demuestran que en Ecuador existe talento joven preparado para competir y destacar en escenarios globales de alto nivel”, señaló.
La iniciativa también generó resultados tangibles. El proyecto permitió reciclar una cantidad significativa de botellas PET que luego fueron procesadas como materia prima para la elaboración de las loncheras. Además, impulsó el trabajo de costureras de Cotacachi, quienes participaron directamente en el proceso de confección, integrando conocimiento artesanal al modelo productivo.
En una final de alta exigencia internacional y tras competir con equipos de China, India, Nigeria y Estados Unidos Sacky fue reconocida como la mejor empresa estudiantil del mundo gracias a la solidez de su propuesta, que logró:
- Responder a dos desafíos actuales: la reducción del impacto ambiental del plástico y la promoción de hábitos saludables desde la infancia.
- Transformar botellas PET recicladas en loncheras funcionales elaboradas con tela rPET impermeable.
- Integrar sostenibilidad, educación y emprendimiento juvenil en un modelo de negocio con propósito.
- Demostrar viabilidad a través de su validación en la comunidad educativa y su presencia en ferias y espacios comerciales.
Para Martina Becerra y Gabriel Guerrero, integrantes del equipo ganador, este reconocimiento demuestra que los jóvenes ecuatorianos pueden desarrollar iniciativas con impacto global cuando identifican problemas reales y los convierten en soluciones viables. “Este logro demuestra que desde Ecuador se pueden impulsar ideas con propósito, capaces de competir al más alto nivel y responder a desafíos reales”, destacaron.
Más allá del premio, el triunfo de Sacky deja una señal importante para el país. Este primer lugar mundial confirma que la educación emprendedora, la innovación aplicada y el liderazgo juvenil pueden traducirse en soluciones competitivas con impacto real, posicionando a Ecuador y a América Latina como referentes de emprendimiento juvenil capaz de responder a desafíos globales desde la sostenibilidad, la creatividad y la acción.





