Loja | (3 de marzo de 1970) La Posta de la Lojanidad fue una gesta protagonizada por valientes jóvenes colegiales lojanos que, impulsados por el amor a su tierra y la urgencia de atender necesidades básicas históricamente postergadas por el Gobierno central de turno, emprendieron una marcha a pie desde la ciudad de Loja hasta la capital de la República.
En un contexto geopolítico y económico adverso para la región sur del país —particularmente en las décadas de 1960 y 1970—, el desafío parecía improbable. Sin embargo, 60 aguerridos estudiantes del Colegio Experimental Bernardo Valdivieso asumieron la posta con un objetivo claro: exigir descentralización de recursos y atención integral para Loja en ámbitos clave como salud, educación e infraestructura vial.
Entre los principales pedidos constaban:
• Construcción de un hospital regional, hoy el Hospital Isidro Ayora Cueva.
• Implementación de laboratorios para el Colegio Experimental Bernardo Valdivieso.
• Apertura y mejora de vías hacia el suroriente (Loja–Yangana, Zumba).
• Reconstrucción de la vía a la Costa (Loja–Balsas).
• Asfaltado de vías internas de la ciudad de Loja.
Fueron alrededor de 780 kilómetros recorridos entre polvo, lodo y la inclemencia del clima. Nada detuvo a la posta, que ingresó atléticamente por las calles del Centro Histórico de Quito, recibiendo aplausos y honores del pueblo capitalino. Tras la hazaña, los jóvenes fueron recibidos por el entonces presidente José María Velasco Ibarra en el Salón Amarillo del Palacio de Carondelet, donde se formalizó la entrega de los pliegos y se atendieron estas legítimas aspiraciones del pueblo lojano.
Cinco décadas después, los frutos de aquella gesta son evidentes. La Posta de la Lojanidad se consolidó como un hito cívico que transformó la historia de Loja y de la Región Sur del Ecuador, con avances tangibles en educación, salud e infraestructura, cuya trascendencia habla por sí sola.
Santiago Espinosa






